1897 - 2019

122º Aniversario - Trayectoria y excelencia al servicio de la profesión.

Es un laboratorio de capitales nacionales. En un mes transforma una pastilla de músculo vacuno en una hamburguesa.

Pueden producir carne en 4 semanas. O sea, en vez de criar un novillo a campo, durante más de dos años, obtienen un producto similar pero en un laboratorio, de un modo mucho más rápido y con menores costos. Para que sea realmente así, a nivel de consumo comercial, podrían faltar unos 10 años. Pero ya se puede afirmar que la carne cultivada es un hecho en la Argentina. La realiza el laboratorio nacional Craveri, que a partir de su experiencia en ciencias de la salud está investigando sobre producción de alimentos, en una división con nombre elocuente, y ocurrente: BIFE (por la sigla Bio Ingeniería en la Fabricación de Elaborados).

La carne cultivada no está modificada genéticamente ni se hace en base a vegetales, como otros sustitutos. En términos simples, significa que así como una vaca multiplica sus kilos de carne mientras crece, en este caso las células se reproducen fuera del cuerpo del animal, pero con similares características.

El proceso comienza con la obtención de una pequeña muestra del tejido muscular del animal vivo, en un procedimiento rápido, inofensivo y bajo anestesia. Esa biopsia se transporta en un medio de cultivo controlado desde un campo en Atalaya, a 100 kilómetros de Buenos Aires, hasta el laboratorio ubicado en el porteño barrio de Caballito.

Allí se realizan procedimientos para aislar células de un tipo particular, denominadas satélites, cuya función natural es crear nuevos tejidos cuando los músculos son dañados. Esta capacidad es la que se aprovecha para la fabricación de la carne cultivada.

In vitro, con nutrientes y factores de crecimiento, las células proliferan del mismo modo que lo harían en el animal, hasta multiplicar esa pequeña muestra millones de veces, y constituir estructuras fusionadas de 0,3 milímetros de largo, denominadas miotúbulos. Estos se colocan en un soporte que favorece la tendencia natural de las células a contraerse, de modo que se formen pequeños anillos de tejido muscular.

Así, de la muestra original de 5 milímetros se pueden obtener 800 millones de anillos de tejido muscular, suficientes para la elaboración de 80.000 hamburguesas. Cuando los fragmentos multiplicados se combinan, se obtiene exactamente lo mismo que al comienzo del proceso: carne.

Nadie la probó en nuestro país, de hecho hoy no existe una regulación pública sobre este tipo de consumo. Se estima que sólo 50 personas degustaron esta innovación en todo el mundo. Pero los científicos confían en que con el tiempo se darán esos pasos.

Laura Correa, licenciada en Ciencias Biológicas y responsable de la división Bioingeniería de Laboratorio Craveri pronosticó que “se lograrán las texturas y hasta los sabores ideales. Incluso el valor nutricional será igual, con la posibilidad de regular, por ejemplo, la cantidad de materia grasa o incorporarle vitaminas y minerales. Estamos proyectando la asociación con chefs que puedan desarrollar las instancias de gastronomía comercial”.

El principal argumento de la “agricultura celular” es dar una respuesta al crecimiento poblacional y sus necesidades alimentarias, ofreciendo una producción sustentable a partir del cultivo de células, que eviten el sacrificio animal. A nivel mundial, esta historia empezó hace 6 años, cuando el holandés Mark Post, profesor de Fisiología Vascular de la Universidad de Maastrict, presentó en 2013 la primera hamburguesa de carne cultivada en laboratorio, a un costo de US$ 280.000. Dos años después creó la empresa Mosa Meat, con la que está bajando ese valor: con mayor escala estima reducirlo a US$ 10 dentro de dos o tres años.

Entre las ventajas de la carne cultivada, Juan Craveri, titular del laboratorio, destacó sus “menores costos ambientales (96% menos de agua, 99% menos de tierra y 45% menos de energía)”. Aunque reconoció importantes limitantes: desde la aún escasa disponibilidad de biorreactores, y la falta de regulaciones adecuadas, hasta los aspectos culturales de los consumidores… porque una amplia mayoría considera a la carne como “un producto natural”.

De los fármacos a los alimentos
El laboratorio Craveri financia estas investigaciones con los productos farmacológicos que comercializa, desde medicamentos para la diabetes hasta anticonceptivos. Desde hace dos décadas trabajan en bioingeniería, utilizando las tecnologías de cultivo para la multiplicación de células, por ejemplo con foco en las córneas, realizando pruebas con tejidos de conejos y de cerdos. En ese marco, en 2016 pusieron en marcha BIFE, que hoy involucra a 8 de las 320 personas que emplea la empresa en total.

La División de Bioingeniería de Laboratorios Craveri es, actualmente, la única planta EPC II habilitada por el INCUCAI para realizar preparaciones celulares que requieran de un grado importante de manipulación.

Fuente: Mauricio Bártoli - Diario Clarín.com

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LA SIAL CHINA COMENZÓ CON DEMANDA MUY SOSTENIDA Y BUENOS PRECIOS

El primer día de la Sial China dejó en claro por qué es una de las ferias más importantes para los exportadores argentinos, con buenos precios y una demanda que crece año tras año. El Ministro de Agroindustria de la Nación visitó el stand del IPCVA y se reunió con los empresarios para informar sobre la apertura del mercado japonés para la Patagonia.

Ya no se trata sólo de garrón y brazuelo, los cortes más demandados por los importadores chinos. La Sial Shanghái 2018 que comenzó hoy dejó en claro que tanto los exportadores argentinos como los compradores de China van por más en una relación que crece año tras año en forma vertiginosa.
De hecho, cuando a media mañana llegó al stand el Ministro de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, las 27 empresas que acompañan al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) ya trabajaban a destajo en medio de una multitud de importadores orientales que inundaban los pasillos.
Mario Ravettino, Vicepresidente del IPCVA, recibió a Etchevehere (acompañado por una comitiva público-privada), y al embajador argentino en China, Diego Guelar, y les explicó el funcionamiento del Pabellón Argentine Beef, con boxes individuales para empresas, un salón de reuniones, dos front desk, y un restaurante de treinta mesas en el que en el primer día se sirvieron más de 100 kilos de bife ancho a la parrilla.

Nuevas demandas, buenos precios

“Es una feria que ya está al mismo nivel que la Sial de París o Anuga”, dijo Ravettino que, a la vez, destacó que los compradores chinos se van sofisticando y comienzan a demandar otros productos y cortes de alto valor.
De hecho, algunos empresarios comentaban en los pasillos que ya venden cortes finos a precios similares a los de la cuota Hilton, aunque aún en pequeñas cantidades.
“A eso estamos apostando desde el Instituto”, agregó Raettino. “Y ya estamos trabajando fuertemente para que nuestra carne comience a ser reconocida también en Oriente como una de las mejores del mundo”.
En cuanto a los precios de la primera jornada, se registraron operaciones que rondaron los 5.300 dólares para el garrón y el brazuelo, 5.200 para algunos cortes de la rueda, 4.300 para el asado, 4.400 para la vaca compensada en cortes, y 3.900 a 4.000 para la vaca en manta (todo congelado y sin hueso).

Buenas noticias

“Venimos con buenas noticias desde Japón”, aseguró por Etchevehere, quien informó personalmente a los empresarios sobre a apertura de la Patagonia como paso previo y necesario a la apertura del resto del país. Además, el Ministro felicitó a los exportadores y aseguró que el gobierno va a seguir trabajando para el crecimiento de la cadena a través de la apertura de nuevos mercados, la consolidación de los existentes y la desburocratización del Estado.
Además, el Ministro y los empresarios mantuvieron reuniones con empresas locales de logística y referentes del gigante informático Alí Babá.
Durante la primera jornada de la muestra, el stand del IPCVA también recibió la visita del Comisario de Agricultura de la Unión Europea, Phil Hogan.

Lo que viene

El jueves 17 de mayo, en el Pabellón del Argentine Beef se presentarán los resultados preliminares del estudio de mercado que encargó el IPCVA a la empresa local Agribusiness (en China y Hong Kong) y los lineamientos de algunas acciones de marketing para los próximos meses. Además, el influencer KOL Fanfan, con millones de seguidores en redes sociales, cocinará platos típicos de la gastronomía china con carne argentina (Bifengtang beef y Hangjiao Beef).
En resumen, la primera jornada de la Sial 2018 concluyó con mucho optimismo por parte de los exportadores quienes ante la demanda ya comienzan a pensar en la participación en la nueva mega feria que va a organizar en noviembre de este año el gobierno chino (Shanghái Impo-Export) con más de 50.000 metros cuadrados de pabellones.

FUENTE: IPCVA